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viernes, 27 de abril de 2012

viernes, 20 de noviembre de 2009

"La ruta number one"

Este viernes se celebra el día Internacional de los derechos del Niño/a.
En el colegio hemos dedicados el día entero a ello, vimos un pequeño corto donde los niños iban explicando lo que ocurría, dibujamos unos murales y realizamos un cuentacuentos. Los niños son muy locuaces, explícitos, ingenuos y creativos a la hora de dar explicaciones, además aprovechamos que estábamos descubriendo los derechos para recordarles que ellos también los tenían que cumplir con sus compañeros. Aquí os dejo un cuento.
Esta es la historia de Charly y Norah y... mejor os cuento. Era una mañana como otra cualquiera, amaneció, el gallo cantó y el despertador sonó.
Norah estaba desayunando en la cocina unta que te unta mantequilla y mermelada en la tostada y de vez en cuando un traguito de chocolate.
Se limpió los dientes como siempre y con la mochila a la espalda se dirigió a la para da de la ruta del cole.

Peroooo... aquella mañana la ruta tardaba y tardaba.
Del portal de enfrente salió Charly, iba sentado en su silla motorizada camino del cole, al pasar junto a Norah la invito a subir:
- Veras en esta silla está autorizado que suban personas no discapacitadas.

Así que Norah miro a un lado al otro y se decidió de un salto montó a la silla no. Aquello molaba mucho más que el autobús del cole, el aire le daba en la cara podían saludar a todas las personas que se encontraban en su camino y podían atajar para llegar antes al cole.
Desde ese día Norah y Charly llegaban siempre juntos al colegio en la silla motorizada.
Hasta que una mañana Norah estaba esperando y esperando hasta que ya no pudo más y se presentó en casa de Charly. El estaba en la cama tumbado.
- Venga Charly que se nos hace tarde.
- No puede ser Norah, la silla se ha estropeado y tardarán muchos días en arreglar, así que sin ella no podre ir al cole.

Norah ni lo dudo un momento bajo a la calle y comenzó a parar a sus compañeros de clase.
- ¿Tienes un martillo?, ¿y un destornillador?, ¿y un inflador para ruedas?.
Chicos, ¿me ayudáis a arreglar la silla de Charly?
Aquella misma tarde la silla motorizada de Charly estaba arreglada, es más era mucho más bonita que la anterior, llena de colores, con la cara de spiderman uniendo los ejes de las ruedas que se asemejaban a una tela de araña, un cojín bien mullidito de plumas y hasta un posa vasos para tomar un refresco.
Además le habían colocado un cartel que decía "Ruta number One".
A partir de ese día los niños salían con patines de casa y al paso de Charly gritaban: Ruta number One. ¡Ey ruta number One! Ruta number oneeeeeeeee. Charly paraba e iba recogiéndoles a su paso.
Y así, desde entonces, los niños se van enganchando unos a otros hasta formar un largo tren con la locomotora de la silla de Charly dirigiendo el camino al cole.
Los niños y niñas tiene derechos, sin ser discriminados sea cual sea su condición.

Mª José

lunes, 6 de julio de 2009

"¿Por qué cuentas descalza?"

Iba a subir a la tarima e hice lo mismo de siempre instintivamente, quitarme las sandalias, entonces oí que te dejas el calzado pero yo ya había empezado a contar cuentos y acontecidos. Y al bajar vino la pregunta ¿por qué cuentas descalza?
Vaya pues, siempre lo he hecho, cada uno se expresa como le sale de dentro o se siente más cómodo. La verdad que no es muy importante que cuente así y es parte de mi forma de expresarme, mi primera contada fue en un albergue juvenil en la Casa Campo y en verano, yo soy tendente a ir lo más descalza posible cuando puedo. Por otro lado es una sensación como de erguirse sobre la tierra, adquieres más firmeza, imagino que como tomas contacto con el suelo que te sostiene la sensación es diferente, y aunque parezca raro puede ser otra forma de expresarse, ja, ja.
También puede servir para romper el momento anterior y meterte en ese ambiente mágico, empezar a ser la cuentacuentos en el mismo momento que te descalzas.
"Puse un pie en el suelo, noté la tierra fresca que sostenía la hierba, y comencé a andar por la pradera hasta llegar al hayedo, de un árbol saltó aquel enano, cual mono empezó a brincar de rama en rama. Alguna intuición interior me llevó a seguirlo, mis pasos se convirtieron en grande saltos, noté que casi no pisaba el suelo, apenas con la punta de mis dedos, el enano brincó una vez más y se introdujo en una pequeña cueva y entonces, entonces... de pronto ya no tocaba la tierra, ni tan si quiera la hierba, yo había levantado el vuelo sin saber cómo y ahora pisaba la brisa del aire"

Mª José

miércoles, 10 de junio de 2009

"Mi leyenda de San Jorge y el dragón"

"Por el día del libro realizamos una contada en el cole y adapté, sobre la marcha, un cuento sobre San Jorge y el dragón. Sé que no es la leyenda original, la quise adaptar para el día del libro, añadiendo un toque sobre las constelaciones ya que celebrábamos el año internacional de la astronomía"

¿Sabíais que el día del libro se celebra el día de San Jorge? Pues sí. Y… ¿sabéis algo de ese tal San Jorge?... Os voy a contar una leyenda que ocurrió hace muchos años en un lugar llamado Cataluña. Pero ¿sabéis dónde está Cataluña? Cataluña es una autonomía que está allá en el norte de España.
Pues veréis, hace muchos años las gentes de aquel lugar estaban atemorizadas por culpa de un dragón que escupía fuego.
¡Fuuuf, Fuuuf! Y los campos de cultivo quedaban achicharrados, ¡fuuuf, fuuf! Las patatas asadas y los pimientos también.
El dragón abría sus grandes alas y se lanzaba sobre las casas, nublando el sol y asustando a sus habitantes, y en el último momento remontaba el vuelo sin caer sobre ellas pero… eso si ¡fuuuf, fuuuf!, pasó por el patio, del recreo, del colegio y chamuscó todo el patio,
¡Buah, buah! Mama, papa el dragón ha estropeado mi cole…
Y ese fue el día en que la princesa pidió a su padre, el rey, que hiciera algo, los niños estaban muy tristes y no querían salir de sus casas.
El rey decidió proclamar un edicto en el que se decía:
“A todos los caballeros del reino y más allá.
Necesitamos de vuestra astucia y valentía para derrotar al dragón
Que entristece a nuestros niños y quema nuestros campos.
Seréis recompensados.
E rey”
Al poco se presentaron varios caballeros con armaduras plateadas, grandes escudos y largas lanzas. El primero partió, llegó ante el dragón extendió su lanza, emprendió el galope y… ¡Fuuuf, Fuuuf! De un par de llamaradas dejó al caballero sin su esplendida y brillante armadura, emprendiendo galope a casa de su abuelita.
El segundo decidió ir a pie y al llegar a la cueva del dragón, este se despertó muy pero que muy enfadado y chamuscó la tierra que pisaba el caballero y… ay, ay, el mismo se marchó y en un lago cercano se escondió.
Y así uno tras otro fueron fallando en su aventura. Fue entonces cuando apareció un caballero, con armadura dorada como el sol, bajó de su caballo y se dirigió ante el rey.
- He oído de vuestro problema majestad, ¿qué queréis que haga por vos?
- Que… ¿qué quiero?, que hagas desaparecer a ese dragón, los niños están tristes y los campos arrasados.
La princesa se interesó por aquel misterioso caballero:
- ¿Cómo pensáis atrapar al dragón, la armadura, el escudo, la lanza y vuestro caballo no servirán de nada?
- Veréis princesa existe un arma más poderosa, la inteligencia eso será lo que use contra el dragón.
- Y ¿cómo habéis conseguido tanta inteligencia? Pregunto la princesa.
- Yo en concreto leo mucho, de los libros princesa. Es un compañero ligero para viajar, el saber no ocupa lugar pero si enseña.
Así que el caballero partió al encuentro del dragón, este estaba en lo alto de una montaña, allá en el Pirineo. San Jorge se acercó a caballo, el dragón le oyó llegar y cuando iba a lanzar su llamarada… San Jorge comenzó a dar vueltas en torno a él. El dragón empezó a girar, vueltas y vueltas y más vueltas.
- ¡Aaah! caballero sois un cobarde parar que os chamusque un poquito.
- No os preocupéis señor dragón estoy bien así.
Ya se había hecho de noche cuando el dragón comenzó a tambalearse y de pronto se desmalló, mareadísimo de tanta vuelta. Momento que aprovecho San Jorge para tomar la cola del dragón con ella le ató las patas traseras y después las delanteras. Y… la tomó con fuerza con sus manos y comenzó hacerlo girar sobre su cabeza cada vez más rápido hasta que… lo lanzó en dirección a la luna.
San Jorge había demostrado que la inteligencia era muy, muy importante y los libros ayudan a que esta crezca… y cuenta la leyenda que desde entonces, por las noches, si miras al cielo veras en él brillar una constelación alada, es la constelación del dragón que ahora vive en el cielo para dar luz.
Mª José

jueves, 23 de abril de 2009

"Cuentacuentos para el día del libro"

El arte de contar cuentos. O el arte de disfrutar creando.
En el día del libro una actividad interesante para motivar el fomento de la lectura son los Cuentacuentos.
Alguna vez me han preguntado cómo se hace eso de contar, sólo voy a comentar desde mi experiencia.
Lo primero de todo es leer muchos, muchos relatos, en ocasiones buscando temas en particular. Cuando lees imaginas el relato y en un segundo momento lo hago mío, el lugar a veces lo identifico con algún sitio que me sugiera en el que yo haya estado lo cual me hace incluir olores, colores, situaciones o incluso personajes. En otras ocasiones imagino ese mundo desconocido y le pongo mis matices personales.
Así que acabo por adaptar el relato lo cual hace que no lo memorice tal cual, en realidad lo recreo.
Primer paso, antes de empezar a contar saber que vas a disfrutar, fundamental, ello hace que te expreses con mayor intensidad, que recojas cualquier intervención del público en el relato… Este recurso es muy interesante de usar en una contada en caso que el público sea infantil.
Tan importante como proyectar la voz y los cambios de tonos, es expresar con el cuerpo, las manos, los ojos, la boca, los gestos… Hay gestos específicos para determinado cuento y situación del mismo y como la expresión del mismo es en sí una palabra gestual siempre recuerdas cual es porque en realidad es parte del texto que estas expresando.
La expresión corporal expone a la cuentera ante el público, toda entera estás contando y creando una situación que leíste en un relato, por ello nunca cuento el mismo cuento igual en cada momento añades matices. Los gestos complementan la contada, insinúan, refuerzan la intensidad, atraen ante determinados momentos de la contada…
Y algo muy importante, tener claro cuál es la frase o párrafo final del cuento, este se proyecta como conclusión y ha de ser claro y contundente tanto si es un final abierto a la imaginación del público, como emotivo, humorístico…
Contar cuentos, según mi experiencia, es un ejercicio de lectura, investigación, creación, expresión y disfrute para la cuentera.

Mª José

lunes, 23 de marzo de 2009

"Aventuras del Cuco"


Este cuento nació más largo, esta es una adaptación corta para el blog espero que no pierda mucho sentido. Patri es una niña real y los paisajes también. Todos ellos forman parte de diferentes vivencias reales y de manera caprichosa se han unido para contar una historia.
-El Cuco se volvió loco, Mama ¿qué le pasa al pajarito del reloj, no para de salir?Era cierto el Cuco no hacía más que cantar y ya iban 26 aberturas de su portezuela de roble.-¡Eso es imposible! No hay tantas horas en un día mama.Patricia estaba sorprendida. Su mami y ella no pudieron por menos que echarse a reír, el pajarillo se había vuelto un poco loco y no quería parar, por ello la madre decidió para la cuerda del reloj durante un rato y dar descanso al pequeño cuco.
Había llegado la noche, fue entonces cuando recordaron el reloj y su guardián el Cuco, volvieron a poner en marcha la maquinaría de aquel gran reloj de pared, tirar de los péndulos, dar cuerda y por fin tic.tac, tic-tac.
Tocaron la una Patricia y su familia estaban expectantes, y allá que apareció, cucú, una y ya.
Perfecto esta vez ha funcionado, ya podemos descansar. Ya así fue todos se retiraron a sus aposentos, luces fuera… y entonces.
Entonces ocurrió: Ñiiiiiii, poc, -eo eo no hay nadie por fin libre, de un salto el Cuco se posó en la mesa del salón, de allá voló hasta el balcón, había contemplado esa estampa tantas veces,…
La ciudad se extendía antes sus finas patitas, era eternamente grande, había oído cientos e leyendas sobre ella en casa allí detrás de su portezuela, mientras la familia comía y comentaba.
Era tanta la curiosidad que despertaron todas esas historias que esta noche por fin estaba decidido, se iría a explorar la ciudad.
Desde aquí de noche con todas esas lucecitas parece tan mágica. No lo dudo ni un segundo más extendió las alas y se dejo caer, notó como su cuerpo descendía en el vacío y el viento le iba sujetando y dejando caer, sosteniendo y deslizando hasta que abrió los ojos y comenzó su vuelo, le encantó realizar ese espectacular salto, ya estaba en la libertad.
Se dejo llevar por el lugar que más concentrara su atención y llegó a la cima, está no era una cima picuda con su glaciares y pasos montañosos, como había observado en los documentales de la tele en sus fugaces salidas horarias, era más bien un gran gigante en medio de los monumentos.
-Oh guau! (el Cuco dominaba diferentes dialectos) este lugar es fascinante, majestuoso, exuberante. Se encontraba sobre una gran torre, a un lado el rio bañaba la ciudad, a otro la plaza decorada con pequeñas casas de cuento cada cual con tejados de diferente color, y al otro lado unos jardines con frondosos árboles. Al momento sonó el repicar de un ligero martillo tres veces tras él una melodiosa música, el Cuco estaba realmente emocionado, aquello era la libertad que tanto había imaginado.
-Volaré hasta aquella cúpula. Y así fue desde su nuevo mirador reconoció una rana al borde de la orilla del canal, nuevamente se dejo caer sus alas se ahuecaron como pequeños globos y a escasos metro planeo para posarse a medio metro de la rana.
-¡Buenas noches señora!, croac ¡bonne nuit!
Observo con más detalle la rana era, única desde luego, lucía una pequeña boina, erguida sobre sus dos ancas posteriores blandía una larga lanza peluda y en la otra pata delantera sostenía una bandeja, parecía que tenía un espejo ante sí.
-¿Qué hace a estas horas por aquí?-Historia amigo, retrato la historia, es fundamental que dejemos el rastro de la historia de este lugar.
-¿Historia?

La rana se volteó y entonces fue cuando el Cuco pudo ver la realidad, tenía un pincel y su paleta repleta de colores, y estaba… pintando.
-¡Pinta un cuadro!, es pintor.
-Bien, bohemio, en general podríamos decir hay noches que me decido a bajar a componer y ejecutar con mi violín, noches que escribo en mi viejo libro de tapas e cuero, noche como la de hoy que pinto y… algunas otras quedo con los compañeros para conversar hasta el amanecer.
-¡Ah vaya! Suena interesante
-Bien, es mi forma de expresión. Importante encontrar la expresión de tu interior amigo mío.
-A mí me gusta asemejar el vuelo de un águila, sé que por ser pequeño no es fácil planear pero la sensación es única.
-Ah si el parapente, Francais lo realizó la semana pasada dice que es entusiasmante.
-Eso es flotar en el aire para sentir su mano y después remontar.
-Encantado de conocerle voy a visitar la ciudad, ¿me aconseja algún paraje en particular?
-Oh si múltiples lugares son de agrado a la vista pero si tuviera que escoger un par, veamos, supongo que ya has subido a la torre del reloj, así que ¿has probado a surcar las aguas de los canales?
-La verdad que no, no suele ser mi medio.
-Oh es una experiencia interesante, veras si te sitúas en el embarcadero en pocos minutos pasara la gran carpa, es cuestión de que la des un silbido, ella te los mostrara.
-Gracias.
Remonto el vuelo, llego al embarcadero cuando un gran pez plateado surcaba sus orillas.
-¡Me han dicho que conoces los canales!
-Claro que si, ponte los esquís que te llevo.
-¿Los esquís?
-Claro vamos hacer surf por los canales, es un viaje espectacular.

El Cuco se sentó en el pantalán con sus patas colgando comenzó a asegurar las tablas, eso sí que era una novedad.-Y ahora que yo no puedo ponerme en pie me hundiré.
-Que va agárrate a la abrazadera de la cuerda que va en mi cola y prepárate a disfrutar.
Se agarro, la carpa comenzó a nadar a una velocidad importante y de pronto el Cuco se vio en pie sobre el agua y con el viento tocando su rostro.
Aquello era cercano a volar surcando las aguas, visitaban todos los rincones de la ciudad, según tomaban las curvas el Cuco se fue animando y ejecutaba pequeños saltos laterales en el aire, era muy pero que muy emocionante. Visitaron las casas con sus grandes ventanales de madera, había incluso balconadas a ras de agua, iluminado por pequeños faroles acristalados de colores, monumentos y construcciones medievales…
Llegaron de nuevo a un embarcadero cercano a la plaza del reloj.
-¿Te gusto el paseo?
-Esto es genial, ¿y ahora? El Cuco estaba ávido de conocer nuevos lugares, vivir nuevas experiencias…
-Bueno yo te aconsejo terminar la noche en la plaza veras un grupo de personajes departiendo en una terraza, no tiene lugar a equivocó alguno, son únicos.
-Sobrevoló la plaza sus patitas estaban temblorosas del ejercicio náutico y volvió a divisar a la rana, decidió aterrizar allí.
Recostado en una robusta silla de madera se encontraba un tritón todo alargado ocupaba el asiento como si se hubieran "destendido" sobre él y se dejará colgar de su parte superior, lucia unos esplendidos y atrayentes colores.
A su lado se encontraba con un ala abierta y otra tomando una jarra de barro una lechuza, tenía un aspecto misterioso y pálido.
La rana era otro asistente a la reunión y para concluir un gato, con un precioso pelaje pelirrojo y marrón, iba atusándose los bigotes a la vez que conversaba con aire intelectual.
-¿Podría asistir a vuestra mesa?
-Oh claro que si compañero, aquí todos son bienvenidos. Estábamos dialogando sobre la felicidad, ¿qué opinas tu, eres feliz?
-Bueno yo, yo decidí volar fuera del reloj porque me sentía algo vacio, quería descubrir todo aquello de lo que había oído hablar pero aun no conocía, también es cierto que me siento bien con la familia en la que estoy me cuidan, comparten sus historias bajo mi reloj, se ríen conmigo, pasamos grandes momentos juntos. Creo que lo importante es… lo que eres, nuestro amigo el pintor me admiro por lo que crea ¿no?
-Interesante planteamiento amigo, no creas este es motivo de amplias discusiones. Opino que lo importante es estar a gusto con uno mismo cualquier opinión externa por nuestra apariencia podría llevar a equivoco, hay muchos que tan sólo nos ven como domésticos compañeros… se pierden nuestros valores, amigos. ¡Disfrutemos del mundo!
-Yo añadiría expresar tu ser interior, es importante canalizar la tu creatividad y darla vida.
-Si es cierto y también compartir con los amigos, no creéis,
dijo la salamandra sacando una travesera de su bolsa y comenzado a interpretar su melodía.
De este modo semejante curiosa reunión vio llegar el amanecer, los rayos rosados comenzaron a iluminar las nubes de la plaza.
-Quizá sea buen momento para retirarnos a descansar comento el gato mis ojos empiezan a notar el exceso de claridad, ja, ja
-De acuerdo es buen momento, nos veremos amigos.
El Cuco inicio su vuelo hacia la luz del día, llego a la casa justo cuando el reloj iba a tocar las ocho, se abrió la puerta y el Cuco canto.
-Mama el Cuco está afónico.
-Será de tanto cantar ayer.
-O de volar de noche sin bufanda.
-¡Ja, ja, Patricia!
-¿Qué mama?, seguro que al Cuco le gusta pasear cuando nosotros descansamos de su canto.
-Bien, que nos cuente a la hora de la comida que ha hecho esta noche.
El Cuco se acurruco a descansar esperando el momento de encuentro familiar y… su próxima salida nocturna.
“Y es que a la realidad… hay que saber observarla profundamente”

Mª José

lunes, 23 de febrero de 2009

"Carnaval"

Y después de una semana llena de preparativos y a falta de horas de sueño, llego el viernes y con él, El Carnaval. Desde por la mañana todos disfrazados, profes y niños y en la tarde también se apuntaron los padres y madres, que tenían muchas ganas de fiesta. Tan de fiesta y tan colaboradores que una mami pasó todo el día en el cole, era parte del jurado, y ya en la excursión nos ayudó con una gran sensibilidad hacia los niños de infantil.Recibimos a las princesas, piratas, zorros, vacas, mariquitas, setas, vampiros, diablillos, brujas, Mickey, Peter pan, hippies... un sin fin de personajes de la tierra de la fantasía poblaron el colegio.
Después de celebrar unos bailes, vino el Cuentacuentos que realizamos entre Vero (la narradora), Belén (Don Carnal) y yo (Doña Cuaresma).
Decidimos contar el cuento del combate entre Don Carnal y Doña Cuaresma, del cual se pueden encontrar datos en el relato del Arcipreste de Hita en el Libro del Buen Amor (s. XIV) y en el cuadro de Pieter Brueghel "el Viejo" "Combate entre el Carnaval y la Cuaresma" (1559). Posteriormente nos desplazamos al polideportivo donde los alumnos de secundaria nos habían montado una pasarela, nada envidiable a la de Cibeles, por ella desfilaron todos nuestros personajes cada cual según su gracia y personalidad, digno de ver. No hace falta decir que los profes también acabamos desfilando no se sabe sin con gracia pero sí bastante fiesteros.
Luego vinieron los juegos y un respiro para comer aunque el comedor aquel día fue un tanto peculiar, quizá se transformase por un día en un enorme castillo que alberga gentes venidas todas las tierras lejanas y cercanas, así que podíamos tener comiendo a una seta de 2 añitos con un mosquetero de 4, o a una vaquita de 3 en frente de un torrero de 5. Pintoresco sin duda. Tras sentarnos media hora, por fin, vuelta al polideportivo a seguir con la fiesta el concurso de disfraces, la entrada de los papis, el entierro de la sardina con sus fuegos de colores.
Y así enlazamos con la chocolatada, karaoke improvisado de los papis y las risas hasta las tantas.
Un Carnaval la mar de animado coordinado por Belén, con una gran participación de todos y en el que me tuve que disfrazar dos veces una de hada, y otra de Doña Cuaresma.
Mª José
"Cuento de Don Carnal Y Doña Cuaresma"
Como todos sabéis, estamos en Carnaval, todo es fiesta y diversión pero… ¿por qué lo celebramos, alguien lo sabe? Os contaré una historia, escuchad:
Hace mucho, mucho tiempo, en un lejano pueblo gobernaba don Carnal, el rey del Carnaval. Todos los años, por estas fechas, aparecía disfrazado y permitía a todo el mundo divertirse de la manera que cada uno quisiese. Y todos, como si estuviesen embrujados, lo hacían. Unos pasaban días y noches bailando, otros aprovechaban para disfrazarse y cometer fechorías ocultos tras sus mascaras, algunos hacían batallas de naranjas, tomates y huevos, y había quienes comían y comían sin parar, también les daba por gastar bromas pesadas a los demás…Como veis, lo que iba a ser algo divertido, acabó convirtiéndose en algo desordenado y peligroso.
Todo este jaleo no gustaba nada a Doña Cuaresma, que era una vieja de siete piernas, poco comedora y nada amiga de tanta fiesta. Ella siempre lo advertía: “Esto no es bueno, se desperdicia mucha comida, las bromas son muy peligrosas, se cometen muchos robos… Hay que parar todo esto o va a ocurrir alguna desgracia”. Don Carnal no hacía caso alguno: “¡Bah!, eres una vieja sosa, aburrida y envidiosa. ¡Vete a tu casa a comer tu bacalao y deja nos divertirnos!”.
En vista de que Don Carnal no le hacía ni caso y temerosa de que algo grave ocurriese, Doña Cuaresma decidió luchar contra el reinado de Don Carnal a su manera. Mientras él trataba de llevarse a la gente de fiesta y les animaba a cometer maldades: robar chuches, correr por los pasillos, jugar al balón en las casas, pellizcar a los amigos, tirar papeles de todos los colores a la calle, hacer grandes banquetes y comilonas tirando a la basura lo que sobraba, cantar en la biblioteca…
Ella intentaba deshacer el embrujo, convencerles que aquello no era bueno, había que tranquilizarse. Muchos días estuvo Doña Cuaresma intentando que la gente lo entendiese, porque, atraídos por tanta diversión, se dejaban llevar por Don Carnal. Pero poco a poco, quizás cansados ya de tanta fiesta, los habitantes del pueblo se fueron poniendo del lado de Doña Cuaresma, hasta que no quedó nadie que siguiese a Don Carnal, que se encontró sólo y aburrido.

Cuando todos se dieron cuenta de los destrozos, la suciedad y los robos que se habían cometido, declararon a Don Carnal culpable de todo ello y le impusieron un castigo: sólo podría comer espinas de pescado y espinacas durante los cuarenta días que durase el reinado de Doña Cuaresma. Durante esos cuarenta días, como habían desperdiciado tanta comida, tendrían que comer sopas con aceite, agua y verduras y sólo los domingos podrían comer pescado, y es por ello que Y para poner fin al reinado de Don Carnal, celebraron el “Entierro de la sardina”, con la sardina enterraron las maldades cometidas y comenzaron una nueva vida en la que tendrían que recuperarse de tanta diversión inconsciente y arreglar los destrozos producidos, aprendiendo a convivir y divertirse en paz.
Cuento adaptado por Belén y Mª José

miércoles, 14 de enero de 2009

"La niebla"


Anoche cayó la niebla sobre la ciudad y eso me recordó a un cuento de Boris Vian que está en mi repertorio, en el de cuentos sólo para adultos, ya que la niebla de este relato no es una niebla cualquiera, es una niebla... con efectos afrodisiacos.
Os contaría aquí mi adaptación pero ayer por la tarde me quede afónica y hoy todavía no he recuperado la voz para grabar una contada.
Mª José
Este es el relato escrito de "El amor es ciego" de Boris Vian (1949).
Y aquí el relato leído y ambientado:

lunes, 5 de enero de 2009

"Los Reyes Magos y su encuentro con el Niño"

Hoy los Reyes Magos han visitado a los niños y para ambientar el encuentro y los sueños: un Cuentacuentos. Qué decir, es mágico cuando cuentas y los niños interviene y entre todos hacemos nuestro cuento nuevo.
"Los Reyes Magos y su encuentro con el niño Jesús"
Estaban los Reyes Magos en su casa, si, si en su casa.
A ver, los Reyes son Magos, son Magos porque son sabios y son sabios porque durante años, milenios y siglos han aprendido mucho de lo que han visto y vivido.
Pues estaban en su casa porque a los Reyes Magos les gustan más vivir en un hogar donde compartir con sus vecinos que en un castillo que… bueno pronto lo entenderéis.
Cuando Gaspar que es un estudioso de las estrellas, dijo a Melchor y Baltasar:
- Se avecina un acontecimiento único y muy especial, he divisado una enorme estrella en el firmamento del cielo azul con su cola y todo.
Melchor dio un salto y dijo:
- ¡Señor! Esta noche me dormí rezando y tuve un sueño. En algún lugar del desierto en un pequeño pueblo nace hoy un Niño… y es…
Baltasar lo interrumpió, llevaba en sus manos un gran libro, con las escrituras de los profetas, los hombres y mujeres a los que Dios hablo a lo largo del tiempo en sus oraciones. Aquel libro era la Biblia y leyó:
- … y ese Niño es el salvador, Jesús, lo encontraréis envuelto en pañales y acostado en un pesebre”. Eso dicen las escrituras que contiene la Biblia.
Los 3 Magos se asomaron a la ventana, allá en lo alto brillaba la estrella de Oriente.
Gaspar pronunció:
Está escrito los 3 Magos serán guiados por la estrella de Oriente ante el Niño Jesús, el hijo de Dios. Pongámonos en camino.
Y así fue, los 3 Reyes se montaron en sus 3 camellos, y para llevar sus regalos al niño Jesús también necesitaban la compañía de sus 3 pajes.
Emprendieron camino atravesando el desierto, la estrella comenzó a desplazarse por el firmamento, iluminado todo el cielo.
La estrella guiaba a los Magos a través de las blancas dunas de arena y los verdes oasis, arriba y abajo.
De pronto, allí en el horizonte, a lo lejos vieron un Castillo, era magnifico, lleno de riquezas y decidieron acercarse y llamar a su gran portón de madera.
Tenían sed y todo el mundo sabe que las gentes del desierto son muy hospitalarias con aquellos que viajan por él.
Los 3 Magos fueron llevados a un enorme salón lleno de riquezas pero vacio de personas, (aquello no ocurría en casa de los Reyes Magos, pensaron), de pronto apareció un hombre era el rey Herodes.
Herodes era un rey desconfiado, egoísta, le gustaba las riquezas pero no las visitas, sin embargo aquellos 3 Reyes Magos habían despertado su curiosidad. Y es que Herodes también había leído una escritura de antiguo que decía que 3 Magos viajarían a visitar a un Niño recién nacido, el nuevo Rey. Y eso a Herodes, el rey, le molestaba muchísimo y les preguntó ¿cómo sabréis dónde buscarle?
Y lo Magos contestaron allá donde se pose la estrella de Oriente será donde este el Niño.
Dieron las gracias a Herodes por el agua y el descanso… los 3 Reyes Magos no podían saber lo egoísta y malvado que era Herodes.
Los 3 Magos se montaron en sus 3 camellos acompañados de sus 3 pajes y… Continuaron su viaje y poco antes del amanecer, la estrella que brillaba en lo alto comenzó a frenar su camino en el cielo.
Allá cerca había unas ovejas con unos pastores que se calentaban al lado de un fuego.
Shalom hermanos, Shalom dijeron los pastores.
Y es que cuando un viajero se encuentra en el desierto se saluda deseando la Paz, que allá se dice Shalom.
Los pastores le dijeron ¿sabéis lo que ha ocurrido hoy aquí, en Belén? Ha nacido el Niño, ha nacido Jesús. Estábamos nosotros aquí pastoreando el rebaño cuando un ángel se posó en aquella roca y nos lo anunció, nos dijo que le encontraríamos en un pesebre y así es, ahí lo hemos visitado. Es un niño precioso y los padres están muy contentos.
Los 3 Magos se sonrieron por fin habían llegado, se bajaron de los 3 camellos y continuaron a pie con sus 3 pajes.
De pronto allá… al final del sendero, vieron como la estrella se detenía hasta tocar en una pequeña casa de madera, iluminando y dando calor aquel lugar.
Al llegar los Magos se sintieron tan alegres que lo primerito que hicieron fue arrodillarse ante el Niño Jesús y desearle todo lo mejor para su vida.
El Niño sonrió.
Melchor se levantó y sacó una caja que guardaba junto a la joroba del camello y pronunció:
- Querido Jesús quiero regalarte oro, para que tú como rey de los cristianos puedas compartir con todas aquellas personas que más lo necesiten.
Gaspar se acercó y susurro al Niño:
- Jesús te traigo un regalo, incienso, sirve para que la bondad de Dios que tienes se derramé como un perfume sobre todos los que a ti se acerquen.
Por último Baltasar tomó de su paje un cofre y dijo:
- Aquí tienes pequeño Jesús es mirra ella también perfumará y dará calor a la paz y el amor humano que guarda tu corazón.
El Niño Jesús sonrió y balbuceó, aunque como era un bebe nadie supo muy bien lo que dijo. Lo que si ocurrió es que desde entonces cada Navidad todos los cristianos nos juntamos en las casas a compartir nuestras mesas, invitamos a la familia, los amigos, los de cerca los de lejos, y hasta los de otros países y… celebramos el nacimiento del Niño Jesús.
Y desde aquel día en que el Niño Jesús balbuceó, todos los años los 3 Reyes Magos, montados en sus 3 camellos y acompañados por sus 3 pajes visitan en esta noche todos los hogares de la tierra para dejar sus regalos.

Mª José

jueves, 25 de diciembre de 2008

"Feliz Navidad"

¿De dónde salen los adornos del árbol?
Por la noche, cuando todos dormían, las arañas fueron bajando de la buhardilla,... quedito, quedito. Fueron subiendo de los sótanos y con sumo cuidadito se deslizaron por debajo de la puerta hasta que se encontraron todas en el gran salón.
Estaban todas: las mamás-arañas y los papás-arañas, las abuelas-arañas y los abuelos-arañas, hasta las arañas-bebés. Corrieron por el suelo con sus ocho patitas, llegaron al pie del árbol.
Y entonces… treparon, de rama en rama, hasta lo más alto.
¡Trepaban y lo miraban todito con la boca abierta de sorpresa! ¡Encontraban el árbol tan bonito! Arriba, abajo, de la punta de las ramas al tronco, de las bolas a los juguetes, quedito, quedito trepaban... y tejían.
Estuvieron allí hasta que lo hubieron visto todo, todito; y entonces se volvieron al sótano y la buhardilla, tan contentas de su visita...
Como la Nochebuena estaba avanzada y todos en el Belén andaban dormidos, el niño Jesús que tenía ganas de jugar se bajó para ver el árbol, había oído a los niños de la casa sobre todas las cosas bonitas que lo adornaban. Pero cuando llegó allí, ¿a qué no adivináis lo que halló?... ¡Telarañas!
Por todas partes, allá donde miraba las arañas habían pasado y tejido sus largos hilos de seda.
¡Y es que las arañas eran muy curiosas y habían trepado por todas partes....!
¡Era muy raro, un poco sucio quizá, ver aquella maraña de Nochebuena los hilos grises por todo el árbol!
El niño Jesús mirando con los ojos grandotes, pensó un momento. Luego tocó el árbol con su manita y fue entonces cuando todas las telarañas empezaron a resplandecer como si fueran de plata.
¡Brillaban y rebrillaban entre las ramas, aquellos largos hilos plateados cubrían todo todito el árbol!
Y es por ello que desde entonces… siempre se colocan hilos plateados en el árbol de Navidad.
Cuento anónimo, adaptación para contar de Mª José

sábado, 18 de octubre de 2008

"La resurrección del papagayo"

Eduardo Galeano es un escritor de grandes cuentos.
Yo cuento cuentos adaptando y los hago míos. Existe algún cuento que merece la pena memorizar como trabalenguas y jugar con la velocidad y los ritmos en la contada. Para mí este es el único que hasta ahora encontrado de mi gusto. Creo que la historia del origen del papagayo invita a transformar y crear.
El papagayo cayó en la olla que humeaba.
Se asomó, se mareó y cayó.
Cayó por curioso, y se ahogó en la sopa caliente.
La niña, que era su amiga, lloró.
La naranja se desnudó de su cáscara y se le ofreció de consuelo.
El fuego que ardía bajo la olla se arrepintió y se apagó.
Del muro se desprendió una piedra.
El árbol, inclinado sobre el muro, se estremeció de pena,
y todas sus hojas se fueron al suelo.
Como todos los días llegó el viento a peinar el árbol frondoso, y lo encontró pelado.
Cuando el viento supo lo que había ocurrido, perdió una ráfaga.
La ráfaga abrió la ventana, anduvo sin rumbo por el mundo y se fue al cielo.
Cuando el cielo se enteró de la mala noticia, se puso pálido.
Y viendo al cielo blanco, el hombre se quedó sin palabras.
El alfarero de Ceará quiso saber.
Por fin el hombre recuperó el habla, y contó que el papagayo se había ahogado
y la niña había llorado
y la naranja se había desnudado
y el fuego se había apagado
y el muro había perdido una piedra
y el árbol había perdido las hojas
y el viento había perdido una ráfaga
y la ventana se había abierto
y el cielo había quedado sin color
y el hombre sin palabras.
Entonces el alfarero reunió toda la tristeza.
Y con esos materiales, sus manos pudieron renacer al muerto.
El papagayo que brotó de la pena tuvo plumas rojas del fuego
y plumas azules del cielo
y plumas verdes de las hojas del árbol
y un pico duro de piedra y dorado de naranja
y tuvo palabras humanas para decir
y agua de lágrimas para beber y refrescarse
y tuvo una ventana abierta para escaparse
y voló en la ráfaga del viento.

Historia de la resurrección del papagayo
Eduardo Galeano

miércoles, 16 de julio de 2008

"La magia de los cuentos"

Esta entrada es en imágenes que la disfrutéis. Hay que ser capaces de ser niños y aprender a volar.

Mª José

martes, 27 de mayo de 2008

"Cuento para dormir"

Llegó la noche pintando de estrellas el cielo,
de poquito a poco se le entornaban los ojillos,
quiso bostezar y pronunció un leve maullido.
- ¡Mami!, ¿por qué mis manitas están almohadilladas?
- Los mininos han de saberse mover discretos. Vamos a dormir.
- ¡Ah ya! Y mami ¿por qué si soy gatita estoy cubierta de pelo?
- Las gatitas son suaves y delicadas. Es hora de descansar.
- ¡No puedo dormir ¡rro, rro, está tan silencioso y oscuro!
Miauu, mami ¿has visto allá arriba, las luces?
- Veras te contare un secreto:
"Cuentan que Bastet, estaba dormida a orillas del Nilo y Ra la susurró, necesito de tu ayuda, quiero retirarme a descansar.
En el día cuido en el desierto de mis pirámides, mas en la noche bajo a dormir tras las aguas del Nilo. Necesito que entonces cuides tú de ellas.
Bastet replicó, pero Ra te olvidas, si tu no luces en la oscuridad de la noche no podre ver.
No es problema cuando llegue al ocaso recogeré los dos primeros haces de luz de Venus, el lucero del alba y del tiempo vespertino, regalaré su luz para tus ojos, serás guía en la noche y cuidaras de mis pirámides. Y así fue, desde entonces Ra duerme tras del Nilo cuando Venus visita el cielo. Y los gatos, son los guías y guardianes de la noche"


¡Aah siii!
Maauu, tengo sueño.
Y el minino ronroneó
y dormido se quedó.

Mª José

martes, 22 de abril de 2008

"Cuentacuentos en el cole"


Esta semana celebramos "la semana cultural" en el colegio que tiene como tema el Planeta Tierra. Con motivo de ello se celebran diversas actividades, una de ellas ha sido hoy, un Cuentacuentos sobre Bielorrusia. Que hemos contado y disfrutado esta mañana mi compañero Ivan y yo. Hubo tres contadas con primero, segundo y tercero de primaria. Además de disfrutar de un buen rato teníamos como intención conocer donde está Bielorrusia y sus peculiaridades, palabras rusas y una historia, la de Chernóbil y los niños que cada año vienen a pasar unos meses a nuestro cole. La importancia de aprender de los demás y compartir, de cuidar de la tierra y de sus habitantes.

Nos divertimos mucho, a Iván le disfrazamos de gran nube negra y apestosamente tóxica y los niños participaron activamente en el cuento.
Ha sido una experiencia divertida, didáctica, creativa. Y a Iván y a mí nos ha enseñado que por la mañana también somos capaces de improvisar. Os dejo con las fotos.

Mª José







domingo, 9 de marzo de 2008

"Sobre enjuiciamientos y vida"

¡Nubes en la frontera de las cumbres!,
- Ten cuidado has de pasar desapercibida ante los hechiceros y gentes de las rocosas montañas.
- No puedo me desazona en el interior, quise olvidar e invertir mis energías en otros caminos, mas siempre el recuerdo me volvía a cuestionar. Esperé a que la magia de los días trajera ante mí la solución, entonces supe que la magia sólo la podía crear yo. Mi corazón me pide intentar alcanzar y ganar los valles que baña la corriente del rio para conocer de sus encantamientos secretos.
- Si vislumbran tu presencia, pondrás en peligro tu imagen.
- Si no actuó no podre vivir pensando en lo que no decidí hacer, acabaré perdiéndome por caminos de evasión más allá de las cálidas moradas de nuestro mundo, en senderos sombríos.
- Entonces si estas convencida, ve, cuentas con el valor de tu corazón, con la llama de tu inteligencia, quien se dirija a enjuiciarte no ha de ser considerado por ti. Recuerda tu fortaleza ha de estar en la convicción de tus opciones, ellas te formaran como ser.
La pequeña aprendiz de hada emprendió su camino, claro que le asustaban los juicios de los habitantes de las rocosas, hasta en sus familiares había sido censurada, estaría atenta a sus hechiceros para inteligentemente no caer en sus conjuros. No podía mantenerse paralizada por el miedo a lo que pudiera acontecer ni olvidar en él tiempo que acalla los sentidos. Sabía que su decisión de actuar podría ayudar y le traería la serenidad a su corazón.
Mª José

domingo, 24 de febrero de 2008

"La Villa, el Trasgo y la Ninfa"

Este cuento está ambientando en la Villa de Madrid, visitada por seres venidos de Asturies.

“Esa oquedad en tu mano izquierda, se debe a la pérdida de un sueño en alguna tormentosa noche, es la seña de identidad de un trasgo”, esas fueron las palabras del druida. Esa era la razón por la que Trasgo había emprendido camino en busca de aquel sueño perdido. Aquella ciudad era vetusta e infinita, abandonó el ancho paseo que había tomado bajo las colosales e inclinadas columnas que abrían puerta al norte de la Villa. En aquel lugar apareció ante si innumerables encrucijadas de estrechas calles, aturdido se introdujo en un local, en torno a las mesas de madera se encontraban las gentes hablando y riendo sin parar. No había visto tanto humo desde que el dragón Mutzu atacó su aldea en busca de ovejas, quizá los habitantes de aquella ciudad tuvieran ancestros dragonéanos.
Sobre el piano se encontraba una pequeña figura, casi imperceptible, algo etérea, una presencia sutil como una brisa, había detectado a Trasgo y su curiosidad la hizo descender hasta llegar ante él.
Trasgo se frotó los ojos ¿qué hacia una ninfa en aquel recóndito lugar?
Ninfa había volado hasta esta Villa desde los bosques encantados, se necesitaba de una leyenda para deshacer el hechizo de la Guaxa de la helada que había cubierto sus valles.
Ambos decidieron unirse en la aventura, Trasgo ya conocía el lugar, recordaba haber visitado sus lares cuando acompañó al gran Turpin, en aquella ocasión recogieron un mapa olvidado siglos atrás en la Villa.
Él la llevó a recorrer sus calles, por anchas aceras con esculpidos gigantes de piedra que desde sus abalconados ojos envidiaban su calor en aquella helada noche. Una dama se paseaba en carro de leones buscando abrigo bajo la puerta de piedra, un oso despistado se aferraba al árbol de frutos anaranjados para ver más allá del palacio de música. La realeza y su castillo irreal a esas horas se habían convertido en calabaza. Los barrenderos cuchicheaban, envidiosos por cambiar su lugar con alguno de los dos. Los coches blanquiazules de la policía que seriamente les escudriñaban. Y el hombre sin hogar buscando sueño en el cajero, acompañado de su perro y algunos gatos. El mimo ya marchó más dejó su cajón, ha de regresar mañana para su función. Vendedores de bocadillos orientales queriendo alimentarles.
Llegaron ante el reloj, tras el cual hacia horas que se encontraba soñando el sol, por ello el frío había paralizado sus manecillas y el tiempo ya no existía.
Cruzaron de esquina a esquina la gran plaza, dejando atrás el caballo también congelado en su centro. Al salir por el arco y bajar la escalinata, descubrieron una puerta, Ninfa se escurrió hacia dentro por una fisura, como si de una gota de agua se tratara, y Trasgo aprovechó la salida de un grupo de ebrios compañeros que cantaban desentonados una canción, que por cierto era de su tierra, ¿cómo la conocerían?
Aquello era una cueva, le recordaba a la que tenía su tío Grap, donde se encontraba el lagar, la humedad era la de los bosque de robles y hayas donde vivía Ninfa, los dos descubrieron algo entrañable en aquel lugar.
Ninfa nunca supo por qué pero la luna que la trajo al mundo le había regalado el don de la intuición, se dejo llevar, se posó encima de una tinaja miró en su interior, allí… allí había un libro. Trasgo trepó por las curvas de la vasija aferrándose a su panza, estaba fría, las vasijas conservan su origen la humedad que las arenas pantanosas les concedieron, por ello su tío Grap decía que era la mejor cuna para los vinos ya nacidos, pero que la sidra de su tierra debía buscar la calidez de la madera de los árboles que la vieron nacer.
Al descender a las entrañas de la tina, ambos seres leyeron “construida sobre agua fui, mis muros de fuego son”
Aquello debía ser una pista los hados les habían llevado hasta allí, pensó la Ninfa, estaba claro el agua transformada en fuego como ocurrió en su bosque cuando le invadió el agua y heló la Guaxa blanca. Si descubría la manera de hacer, el hechizo desaparecería. ¿Cómo había logrado esa Villa pasar del agua a muros de fuego?
Trasgo dio un brinco, tomó por el brazo a Ninfa y escaló a toda prisa, saltó al suelo y ya estaban en la calle corriendo hasta llegar al pie de una interminable y empedrada escalera. Allí le dio relevo Ninfa y asiéndole por su mano diestra, para no perderle, sobrevoló cruzando el jardín de vistillas festivas hasta llegar a la cúspide de una iglesia toda ella circular. Al descender anduvieron la calle y antes de cruzar el puente que llevaba al gran Palacio Real, doblaron a la izquierda hasta bajar a los restos de la muralla. La muralla medieval fue construida sobre la antigua árabe, en su origen era toda ella de pedernal y cuando las flechas intentaban traspasar para llegar a la Villa chispeaban fuego contra la piedra.
Ese era el enigma, una ciudad construida sobre un rio de agua y con unos muros que desprendían fuego, la carrera se había detenido, sus ojos fijos en las antiguas y negras piedras.
Trasgo con paso firme aferró su mano izquierda a la muralla, el pedernal encajó en su oquedad de tal modo que alzándola observó su mano completa.
Entonces la tendió hacia Ninfa, ella recogió la piedra que produce fuego en el cuenco de sus manos, con esta podía deshacer el hechizo de su bosque, la helada volvería a la Guaxa.
Trasgo había cumplido un sueño y… la oquedad seguía en su sitio. Claro estaba…
ella predecía que su vida estaría llena de nuevos sueños por buscar y realizar.

Mª José

domingo, 10 de febrero de 2008

"¿Cómo nacen las estrellas?"

Cuenta la noche y el día de cuando ambos se conocieron:
El Sol, había ganado un título de nobleza, el Astro Rey, de la luz y el día.
Y la Luna era la Señora de la noche, con su corte de estrellas iluminaba la oscuridad nocturna.
Cuando el Sol y la Luna se encontraron por primera vez, sus rayos plateados y dorados se admiraron pasmados de semejante colorido. Curiosos y atraídos el uno por el brillar del otro se acercaron hasta tocarse, enredaron sus rayos, acariciaron sus luces y de esta manera fueron tejiendo en el tapiz del cielo, el primer Amanecer. Una alfombra de colores vestía el cielo en cada encuentro de Luna y Sol, los anaranjados de la calidez que desprendían sus luces unidas a un son, rojizas de pasión y moradas de gozo. En aquel primer amanecer se encandilaron perdidamente y cada nocturno Luna volvía a pintar de plata el cielo para que así Sol pudiera invadir su espacio tiñendo, con los rayos de ambos, de colores el cielo.
Desde el principio de los tiempos el Sol ilumina el día y la Luna ilumina la noche, siendo así, estarían obligados a vivir separados. Y… por entonces la tierra aun no existía.
Fue en un amanecer que tras las caricias de sus rayos y la pintura en el cielo, el tiempo transcurrió en juegos,… y transcurrió, Sol cubrió hasta inundar a Luna y el cielo se oscureció, aquel fue el primer Eclipse. Luna quedó invadida de Sol y crearon un nuevo retrato en la galaxia, de la oscuridad nació la Tierra.
Hoy Sol y Luna viven esperando ese nuevo instante de oscuridad.
Cuando mires al cielo y veas que el Sol cubre la Luna, es que comienzan a amarse,… habrá un nuevo Eclipse.
Has de recordar que el brillo de su éxtasis, es tan grande, que se aconseja no mirar al cielo en ese instante,…tus ojos pueden cegarse ante su amor.
Quizá, tras ese encuentro, una nueva estrella brille en el cielo.

Mª José

domingo, 6 de enero de 2008

"Los Reyes Magos os trajeron un cuento"

Abrí una puerta y me encontré en medio del bosque, ¡no sé como lo hice!, todavía no me han dado título de pequeño mago. Los duendes necesitamos pasar unas cuantas pruebas antes que nos lo otorguen las hadas.
Abrí la puerta y allí estaba un bosque de grandes robles, robustos, con su corteza labrada por el tiempo y el clima, las hayas protegían a los brillantes acebos, comencé andar hasta llegar a un regato del rio de aguas claras. Creo que fue allí donde me empape los botines, el roció cubría las hojas de las fresas silvestres. Las setas asomaban su sombrero por doquier, y de pronto oí una voz… pero… es que estaba sólo, no podía ser todo ha de estar en mi sueño, seguro.
-Ey oye tu, sería mucho pedir sugerirte que levantes tu botín, me estas arrugando el vestido.
-Perdón.
-No ese no, disculpadme pero estáis un tanto torpe, el otro botín.
-Oh mil perdones, yo, yo,… (yo no podía salir de mi asombro), pero ¿desde cuándo los camaleones hablan?
-Oh disculpa, excúsame, oh cuanto estupor turbar vuestra mente pequeño hombrecito saltarín. Habrase visto, por favor, después de mancharme toda la cola del vestido, recién planchada, ¿sabes?
-Bueno yo no quería ofender, nunca encontré en mi vida un camaleón que hablara.
-Veras no es que no encontraras un camaleón que hablara, es que no te paraste a escuchar, simplemente diste por hecho que no hablaba.
-¡Aah! Podría ser, si claro. Y ¿por qué va tan hermosamente vestido señor camaleón?
Y comenzamos a pasear hacia el interior del bosque, cada vez se hacía más oscuro, ya que las ramas tejían un tupido techo por encima de nuestras cabezas.
-Mi pequeño amigo hoy es fiesta, una fiesta importante, deslumbrante, emocionante... en fin la fiesta. -Pero, pero ¿Dónde está?.. aaaaaaaaahg.
Creí que se me saldría el corazón por la boca, de las pizarras del camino salto un rojizo relámpago haciendo desaparecer una libélula ante mí propia nariz, el camaleón había desaparecido también, ese lugar debía ser muy peligroso, ya sólo quedo yo debo de huir, pensé.
-Me apetecía un aperitivo.
-Aahg, ¿Dónde estabas, cómo lo has hecho? ¡Eres mago!
-Me mimetizo, tengo el don de escuchar el alma de las criaturas, los habitantes del bosque y me transformo de sus colores.
-Pero ¿qué se celebra hoy, el día del Gran árbol, la noche de la Luna llena, la semana de la Madre Tierra?
-No, no, no,… no es el día de nadie en particular, he decidido que es un día de fiesta y eso es de celebrar.
-Y siendo camaleón ¿Por qué no viste de traje en vez de vestido? -Tienes algo en contra de la diversidad, la pluralidad de gustos. Tienes que abrir tu mente pequeño duende, el mundo guarda gran amplitud de expresiones vitales. -Perdone pero sobre la fiesta, ¿es su cumpleaños o qué celebra?
-Ay por favor, no, no, no es necesario que sea el día de nada, ni mi cumpleaños, ni el santo de la abeja reina, nooooooo, querido duende simplemente está mañana decidí que era un día especial. Has de aprender a celebrar un buen día porque simplemente llego el día.
-¡Aaaah!
-Ese aah, indica que nunca has realizado el intento de celebrar el día que nace porque es hoy.
-Pues… Y si ese día estuviera enfadado, no sé porque alguien robó la estrella polar de la Osa Menor, o porque los Trolls avaramente se hicieron con todas las despensas de miel y los frutos del bosque. ¿Qué ocurre entonces?
-¿Qué ocurre según tú, pequeño duende, que sucede en ti si los avaros Trolls consiguen realizar sus egoístas y oscuros planes?
-Yo, yo,.. me lleno de ira, es injusto, entiendes, injusto.
-Ya veo... mmm
-¿Qué tú no te enfadas, no te ofendes,..?
-Has oído hablar de la energía ¿verdad?
-Si claro, todo ser tiene una energía
-Eso es, como dice el sabio principio, la energía ni se crea ni se destruye. Importante, no lo olvides pequeño duende.
-Bueno eso ya lo sabía, perdóname, camaleón no es ninguna novedad.
-Bien, bien. Entonces ¿por qué mantienes tu ira?
-¿Qué? Pues porque es una gran injusticia, no lo ves camaleón, es invierno el resto de los habitantes del bosque perecerán sin esos alimentos. No les pertenece, es de todos, es...
-Injusto, si lo sé. Y tú vas añadir a esa injusticia, la tristeza de perderte.
-¿Perderme? Yo estoy reclamando lo nuestro, lo de todos.
-No tú estas dejándote invadir por la ira, los Troll roban los víveres y tú te vuelves impotente para hacer nada. Dejas que tu energía se transforme en ira, que la ira te llene hasta colmarte, que te incomodes con lo que te rodea, que no soportes,… y por fin la ira te ciega para inutilizarte y no dejar que colabores en restablecer la justicia.
-No lo había pensado.
-La energía ni se crea ni se destruye,… se transforma. Has de transformar esa energía duende, de enfado a energías alternativas.
-¿Energías alternativas?¿como la que mueve el molino,.. el uso del agua?
-Algo así, la energía que proveniente del enfado, la rabia, la tristeza,.. la debes de pasar por el motor de la reflexión y buscar caminos alternativos para reconducirla. Sera cuando te sientas bien contigo mismo y puedas encontrar respuestas para solucionar el problema. La energía será transformada, por el motor de tu reflexión.
-¡Oooh! Ya veo.
Para entonces habíamos llegado a una gran puerta, su pomo sobresalía de un gran roble. El camaleón me indico hacia ella y se despidió.
Tome el pomo, estaba muy fuerte, lo agarre con mis dos manos con mayor ahincó, apoyé mis pies en el tronco, cerré los ojos y tiré.
No sabría deciros lo que ocurrió de pronto allí estaba ante la puerta, la había abierto y ante mi aparecía… el bosque. Estaba al inicio del camino de nuevo.

Pero... no era el inicio de camino, yo había conocido un nuevo principio. Podía transformar mi energía y con ella forjar nuevos caminos alternativos. Corrí hablar con las hadas, el mago y las criaturas de mi fantástica comunidad, ellos debían conocer el principio, quizá hoy fuera día de fiesta. Aunque… yo no me pondré vestido, me gustan más mis bermudas.
Mª José